Muchos desconocen sobre las prácticas del Reiki, un método que ha ganado adeptos por sus grandes resultados en tiempos modernos. Estamos ante una práctica japonesa de corte espiritual que combate y alivia diversos males y enfermedades por medio de la transmisión de energías por medio de las manos. Por supuesto, su sostenibilidad en el tiempo brinda grandes resultados y si bien muchos se preguntan para qué sirve un tratamiento continuado de Reiki, la realidad es ya no se discute su gran alcance.

El punto diferencial con respecto a otras medicinas es que no tiene una base científica como tal, sin embargo, los resultados positivos han conseguido tal dimensión que ha sido aceptado por terapeutas y médicos de toda índole. De hecho, ha sido impartido en distintos centros médicos de España y el mundo por sus resultados tangibles. No es cualquier invento, es una maravilla que se ha ganado a pulso su gran reputación y su permanencia en el tiempo.

El Reiki tiene un origen de corte espiritual, y si bien no es un tema de misticismo, tiene que ver mucho con la meditación y la relajación. Es un alivio para el espíritu y combate las enfermedades desde su origen interno, atacando así la matriz del problema y construyendo desde la base a una mejor persona.

El Reiki usui es un proceso en el que la energía se aplica por medio de la transmisión de las manos hasta llegar a los estados más profundos de la enfermedad a tratar. El tratamiento continuado de Reiki alcanza los estados profundos del mal sanando en los distintos puntos fundamentales del ser humano: estado físico, espiritual, emocional y mental. De esta manera el uso constante del Reiki equilibra los hemisferios del cerebro. Esto nos permite estar mejor con nosotros mismos en todo contexto, por lo que a menudo es utilizado así no haya enfermedad que combatir.

Sin duda su práctica es muy valorada para que una persona esté mejor consigo mismo y su práctica está indicada para que todo tipo de personas pueda practicar esto, equilibrando los dos hemisferios del cerebro humano. Su carácter curativo gana cada vez más adeptos, pero el Reiki ha demostrado ser un complemento perfecto para el ser humano.

El tratamiento parte de que todos los humanos poseemos el don de la curación por medio de las manos. De hecho, es frecuente ver como una persona que sufra algún dolor en la mano, puede mejorar con apoyarse con la otra mano en la zona herida. Por este método se puede disminuir el mal.

De esta manera, se valora muchísimo el aporte del Reiki en el ser humano. Una buena sesión de este encantador mundo espiritual será un encuentro profundo con uno mismo, con sanación y energías positivas. Disfrutar de este regalo de Asia es una maravilla que te completará como ser humano y que te dará muchas bondades para superar enfermedades.

Sin embargo, no debe esperarse a enfermarse para disfrutar del Reiki. Vale la pena comenzar desde antes, aliviar al cuerpo desde el origen y establecer una relación maravillosa con esta novedosa técnica existente. Con el tiempo, los resultados serán mejores y el cuerpo lo agradecerá realmente.